Be water, my friend

WINNIESILU

01

Portada del libro (Astiberri Ediciones).

“María tiene ahora 20 años, sigue teniendo una sonrisa contagiosa y un sentido del humor especial”. Así empieza el libro María cumple 20 años. Miguel Gallardo, su padre, vuelve tras María y yo a presentarnos en formato de novela gráfica la vida de María, una joven con autismo. De lo que se trata es de “comunicar cosas que aparentemente son complicadas en un formato sencillo”, apunta Miguel. Y sí, la realidad de María es complicada, pero aún lo es más por el desconocimiento que, como sociedad, tenemos de su trastorno. De ahí la importancia de estos dos libros –que se pueden leer de manera independiente, aunque para mí los dos son lectura obligada–, y del documental María y yo. “Con esto estoy implicado en una batalla que no es solo la de María, es la del autismo y su difusión”, explica Miguel.

En María y yo conocimos a una niña que podía pasar horas jugando con la arena dejándola correr entre sus dedos. Una niña que disfrutaba rompiendo en pedacitos hojas y cartulinas para posteriormente dejarlos pasar también entre los dedos. Una niña que gritaba en diversas situaciones como cuando se enfrentaba a una cola o tenía que subirse a un avión. Su padre sabe que estos gritos en lugares públicos no la ayudan a ser aceptada por el entorno, sino todo lo contrario, pero reconoce también que en ocasiones disfruta y se ríe viendo las caras y reacciones de las personas que los rodean. Y es que si algo tiene este libro, al igual que el anterior y la película, es sentido del humor. Un sentido del humor que no está reñido con el reflejo de las dificultades a las que se enfrentan María y su entorno cercano en su vida cotidiana.

“María habla por los codos, pero no es el lenguaje que tú y yo hablamos. No sabemos cómo de abismal es la distancia entre el mundo que viven ellos y el mundo que vivimos nosotros”. María “te mete en un mundo que es diferente, es una dimensión desconocida”. Ella, por ejemplo, sí reconoce los libros y la película, incluso habla de “mi peli”, pero no de la misma manera que lo hacemos los demás. Cuando salió el primer libro su padre se lo dejaba y una de sus reacciones más típicas era arrancar las páginas para poder romper cada hoja en los múltiples pedacitos de papel que a ella tanto le gustan. Su padre entonces trataba de explicarle: “María, mujer, que es tu libro…”, comenta divertido, pero nada. Para María el valor de ese libro está en la posibilidad de convertirlo en pedacitos de papel o en guardarlo junto con las innumerables listas que posee, porque los dibujos que aparecen publicados en el libro son los de “sus” listas.

02

Miguel Gallardo (a la derecha) durante la presentación en La Fiambrera en Madrid.

 

Miguel nos recuerda en el libro que María no sabe leer ni escribir, por eso su padre lleva años dibujando para ella. A petición de su hija hace listas de las personas que conoce y la agenda diaria de todo lo que van a hacer durante las vacaciones de verano, una programación y un orden fundamental para todas las personas que tienen autismo. Gracias a estos años de dibujar y dibujar –dibujos idénticos a los que aparecen en los libros– para María, Miguel reconoce que “me ha descubierto un universo fascinante y me ha hecho redescubrir el dibujo”, una tarea a la que Gallardo ha dedicado toda su vida profesional. En todo este tiempo de dibujar para ella, Miguel también hacía dibujo asistido guiando su mano, consiguiendo que, años después, María haya comenzado a pintar. “Lo que María dibuja son las caras de las personas que aparecen en sus listas”, explica su padre. Así que si el dibujo ya era un medio de comunicación para padre e hija, ahora lo es por partida doble.

El dibujo es una pequeña puerta que María ha abierto hacia el mundo exterior. Una puerta que en los últimos años comparte protagonismo con otra afición que ha desarrollado: la música. Gracias a su afán musical, María aprendió a usar el iPad y ahora es una “hábil DJ que programa sesiones de canciones de tres segundos por tema”, explica Miguel en el libro. Estas sesiones son de lo más variadas incluyendo temas que van desde La gallina Turuleka de Miliki a No me importa nada de Luz Casal, pasando por I was made for loving you de Kiss o Un millón de amigos de Roberto Carlos.

A pesar del buen humor que derrocha Miguel, se queja del poco apoyo con que cuentan las personas con autismo. “Los únicos que hacen algo son los padres, sobre todo los madres, y algunas asociaciones y centros”, el resto, como los distintos gobiernos, te dicen que están con el autismo, “pero, ¡qué mierda vais a estar vosotros con el autismo!”. A Miguel lo que le importa son los hechos y lo que le sigue torturando son las miradas que a diario les siguen dedicando a él y María, esa extraña pareja. “María va rompiendo reglas todo el rato”, así que, según te lo tomes como padre, “puede ser un sufrimiento total”, pero no lo es, “yo me lo paso bomba con María, hay momentos fantásticos”. La sociedad “nos ve como si nos hubiera tocado la negra, la lotería al revés, piensan que nuestra vida es un puto drama, un desastre, a mí hasta me han llegado a preguntar en una entrevista si celebramos los cumpleaños o la Navidad con María…” La realidad es que “la sociedad mira a la gente con discapacidad hacia abajo y yo trato de mirar a María al mismo nivel. También alzo la mirada porque en ciertas cosas –como la memoria– es más capaz que yo”.

Miguel habla de María y del libro que firman juntos con alegría y buen humor. No entiende de sensiblerías, como tampoco estos libros que nos acercan al autismo y a María: sus progresos, sus motivos para pellizcar a las personas, sus ratos de tristeza, de alegría, su red de cariño, sus noches toledanas. El libro no engaña a nadie, María ya es adulta, es una “señorita” y se enfrentan a una nueva etapa: “qué pasará”. Con este libro lo que se “trata de explicar es dónde estamos y cómo son las cosas ahora”. La realidad es la que es y hay que vivirla, “con cosas buenas, pero no con un final feliz con un arco iris de fondo”.

Los padres de María están separados. Ella vive con su madre en Las Palmas y Miguel en Barcelona. Así que “la que está 100% es su madre”, por ello el libro está dedicado a ella, a May, la mamá de María.

¿Quieres saber más sobre Estrella?  WINNIESILU

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s