Víctimas de trata: and the Oscar goes to…

WINNIESILU

“Hay mucha gente en todo el mundo que no sabe qué es la trata de personas, España incluidísima”. Helga Flamtermesky afirma que la confundimos con el tráfico de inmigrantes, cuando la principal diferencia entre ambos es que el tráfico finaliza con la llegada del inmigrante al país de destino, mientras que en la trata ese destino supone comenzar una nueva vida sometido o sometida a la explotación por una persona, red o mafia que se lucra con la actividad que le obligan a desempeñar. Hasta aquí una mera confusión terminológica, pero hay otra realidad más dramática que contribuye a este desconocimiento, que “la sociedad no quiere aceptar que en España sí existe la esclavitud, y la trata es esclavitud”, sentencia Flamtermesky, psicóloga social y coordinadora de Mujer Frontera, una organización “pensada, propuesta y conducida por mujeres que sobrevivieron a la trata”.

Cierto es que conocer a una víctima de trata no es fácil, no tanto porque no formen parte de nuestra vida cotidiana, como por sus circunstancias de riesgo vital. No es sencillo hablar con ellas, pero sí con las personas que más las conocen, como Helga o Marta González Manchón, coordinadora del Proyecto Esperanza Adoratrices, asociación que trabaja con mujeres víctimas de trata a las que ofrece “apoyo integral para lograr su recuperación”. El proyecto tiene casas de acogida, asesoramiento y acompañamiento legal, sanitario, psicológico, laboral, educativo. Marta, al igual que Helga, matizan en seguida que trabajan con mujeres víctimas de todo tipo de trata, ya que el escaso conocimiento que tenemos sobre este tema se reduce a pensar que todas las víctimas son mujeres destinadas a la explotación sexual. “Nosotras hemos tenido a víctimas para explotación en hostelería, servicio doméstico, agricultura, talleres de confección de ropa, venta ambulante, mendicidad, comisión de actividades delictivas como robos o tráfico de droga, matrimonios serviles”, apunta Marta. Las mujeres son las principales víctimas de esta violación de derechos humanos, lo que no quiere decir que hombres –principalmente para explotación laboral y mendicidad–, niños y niñas estén al margen de esta realidad.

Una cuestión de género y de saber mirar

Aunque hombres y niños también son tratados en España, la realidad es que estamos ante un delito relacionado con el género. “Naciones Unidas y la mayoría de organizaciones que trabajamos en este tema estimamos que este delito afecta mayoritariamente a mujeres y niñas”, explica Marta. “Aquí hay un componente de género que no es casualidad. Todo esto es consecuencia y fruto de la situación de desigualdad, discriminación y violencia que sufre la mujer por el hecho de serlo en todas las sociedades de este mundo, incluso en las más avanzadas”, explica Marta.

Ser mujer es lo único que comparten estas víctimas mayoritarias, pues todas las entrevistadas están de acuerdo en que no existe un perfil de víctima. Todas han tenido casos desde adolescentes a mujeres de más de 40, por no mencionar el hecho de los distintos países de los que proceden, culturas, creencias religiosas o niveles educativos –desde analfabetas a mujeres con estudios superiores–. Sin embargo, existe un imaginario colectivo que las desdibuja y “crear un determinado perfil puede llevar a enmascarar situaciones”, explica la abogada de la asociación Trabe que trabaja ofreciendo atención integral a mujeres víctimas de trata por explotación sexual. Esto nos lleva al principal problema ligado a la trata: la invisibilidad. “Existen muchas realidades interrelacionadas y depende de cómo miremos veremos una cosa u otra”, dice Marta. Por ejemplo, “yo puedo ver delante una mujer subsahariana que ha intentado entrar a España por Barajas con un pasaporte falso –los tratantes se suelen quedar con la documentación de la víctima como forma de incapacitarla– y me puedo quedar ahí”, añade. Obviamente, no todas las personas en esta situación son víctimas de trata, pero las hay que sí y “el problema es que si esa persona no es identificada formalmente como presunta o como víctima por parte de las fuerzas de seguridad, se le cierra el acceso a la mayoría de sus derechos en este país”, denuncia Marta.

Muchos se preguntarán por qué las víctimas no dicen que lo son. La realidad es que no es tan sencillo. Hay distintas situaciones, como puede ser el aeropuerto antes mencionado o la misma calle, en las que la víctima está acompañada y controlada por la persona que la está explotando, lo que hace imposible que pueda decir nada. También es frecuente que la víctima, ante la falta de su documentación, se dé cuenta de que esté en situación irregular en el país, por lo que no se dirige a la policía, uniendo al drama de la inmigración el de ser víctima de trata. El miedo, por tanto, es uno de los principales factores que paralizan a las víctimas a la hora de identificarse como tales, así como la falta de confianza en los demás que genera su propia situación como explotadas, sin olvidar que las mafias practican abusos físicos además de amenazar con herir e incluso matar a los familiares que han quedado en su país de origen, práctica muy común con las nigerianas. También las hay que consideran su situación como “un contrato o hipoteca –por abusiva que sea– que firmas con el banco”, explica Cristina Turégano, trabajadora social de Trabe, aunque “el consentimiento de una víctima de trata será irrelevante” a la hora de considerarla como tal, recuerda el Protocolo Marco español. “Simplemente aceptan la situación como la única manera de salir de su país”, añade Cris, por lo que no es raro que “exista un desconocimiento del delito de trata, que la propia víctima no sepa que lo es”, matiza la abogada de Trabe.

mujer frontera

Las víctimas de Mujer Frontera se han dibujado como se sienten: vivas y no definidas exclusivamente por el drama que han vivido. Mujer Frontera

Lo que sí es frecuente es que la víctima acuda a la policía para “denunciar una situación de emergencia”, apunta la abogada de Trabe, como que le hayan pegado. Las víctimas sí saben que esto es un delito, pero aquí nos topamos nuevamente con la necesidad de tener una mirada adecuada. Todas las entrevistadas coinciden en afirmar que “no existe la víctima perfecta”, que es a quien espera la policía –con quien no ha sido posible contar para hacer este reportaje–. “Esperan una declaración de la víctima que conlleve un montón de información detallada, en un orden cronológico, sin contradicciones, ni lagunas en la historia”, apunta Marta. Cosa que, obviamente, no suele ocurrir, y menos cuando van a denunciar por una situación de emergencia como que le han pegado. A esto se añade que la realidad es que los Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienden a ver primero a la víctima como culpable, bien sea porque esté en situación irregular o bien porque haya cometido algún delito. “Hay víctimas de trata que están en Centros de Internamiento de Extranjeros junto a sus captores tras ser detenidos todos en una redada”, por ejemplo, cuenta Helga. “A mí me gustaría que se hicieran más redadas contra la trata que contra la inmigración ilegal”, añade Cris. Por su parte, Marta recuerda que, según el Convenio del Consejo de Europa y otros organismos como el Defensor del Pueblo, “la víctima no puede ser tenida como responsable por haber cometido algún delito en el proceso que ha vivido”. Aunque todas las entrevistadas concluyen en que la realidad en España dista mucho de ser así.

¿Cómo es la situación de España frente a la trata?

En España no hubo un Plan Nacional contra la Trata hasta 2008 y ahora está en vigor un plan policial, pero tanto uno como otros son exclusivos de mujeres víctimas de explotación sexual, lo que a todas luces es insuficiente. “Exigimos la creación de una ley integral, que es algo que tiene una seriedad, un peso legal”, defiende la coordinadora de Proyecto Esperanza. A esto se une el hecho de que en España los datos de trata “no se conocen exactamente”, afirman todas, a pesar de las cifras oficiales que se presentan. Todas están de acuerdo en que en todos los sectores donde existe la trata, –la prostitución, por ejemplo– hay personas que no son víctimas de este delito, del mismo modo que las hay que sí lo son, lo que desconocen es cuál es la proporción de unas y otras. Si en las estadísticas policiales entran solo las mujeres víctimas de explotación sexual que han denunciado, ¿qué pasa con las que no lo han hecho o con las que han escapado y ni se tiene conocimiento de su existencia o con las que siguen dentro del circuito de la trata? Por no mencionar a mujeres víctimas de otro tipo de trata, a menores y a hombres.

En nuestro país, además, sucede que “muchas veces la prioridad de la policía es lograr que haya una denuncia”, afirma Marta. Y “el tema de la denuncia tiene secuestrados los derechos humanos de la víctima”, prosigue. Nuevamente organismos nacionales e internacionales recuerdan que “la atención a la víctima no se puede condicionar a su denuncia y su colaboración con las autoridades”, explica Marta. Del mismo modo que por distintos motivos les resulta complicado identificarse como víctimas de trata, también lo es denunciar. Al miedo y la falta de confianza se une, por ejemplo, que aunque en España todo lo relacionado con la trata funcionara a las mil maravillas, al ser un delito trasnacional, “no podemos garantizar la seguridad de la familia en Nigeria de una víctima de trata que está en Madrid”, añade la abogada de Trabe. Por otro lado, “yo también creo que tampoco hay que dejar recaer el peso de una investigación policial en la declaración de la víctima, como si fuera la única forma de iniciar una desarticulación de una red”. Otras veces sucede que cuando “tratan de denunciar su testimonio se considera insuficiente o irrelevante”, añade Marta. Lo que demandan los agentes sociales es que las autoridades hagan el mismo trabajo que hacen ellos de protección, ayuda y acompañamiento a la víctima teniendo como eje de actuación los derechos humanos desde que se tienen indicios de que puede ser una víctima, durante el proceso en que se identifica como tal, cuando decide si denuncia o no, hasta su reintegración en la sociedad, algo que tampoco sucede en España.

La fortaleza de la víctima

“El valor de las víctimas está en su capacidad de convertirse en sobrevivientes y no en el de ser víctimas”, dice Helga. Pasan por una situación durísima de vulnerabilidad, lo que “no las convierte en vulnerables siempre”, añade, “mantienen el sentido de su vida, lo que las trajo a España, que suele ser lograr una vida mejor para ellas y sus familias, y esto les da una fortaleza impresionante”, agrega Marta. A pesar de esta fortaleza, el trabajo con las víctimas “es muy largo y difícil”, apunta la coordinadora de Proyecto Esperanza. Todas coinciden en que el trabajo multidisciplinar que realizan es en función de “lo que cada una demanda”, explica la abogada de Trabe, “sin forzar el proceso, apoyándola en lo que decida y en lo que necesita”. Así, “la mujer es protagonista de su proceso. Nosotras no rescatamos a nadie, no salvamos a nadie ni decidimos por nadie”, puntualiza Marta. “Una forma de trabajar típica de las autoridades es decirte que te van a traer a una mujer. Pues no, aquí no se trae a nadie, hay que escucharla, ofrecerle información y que sea ella quien decida si quiere o no recibir ayuda –lo ideal es que la reciba, claro–. Si ‘traemos a la mujer’ seguimos decidiendo por ella, como han hecho hasta ahora, aunque sea con muy buena voluntad”, sentencia Marta. Cualquier víctima de trata es una persona que, aunque privada de libertad, tiene derechos y capacidad para rehacer su vida, solo falta que como sociedad demos el paso, no la culpabilicemos y la veamos como algo real que forma parte de nuestra cotidianidad y no como el estupendo argumento de una oscarizada película.

¿Quieres saber más sobre Estrella?  WINNIESILU

Anuncios

2 pensamientos en “Víctimas de trata: and the Oscar goes to…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s